
Bulto en el cuello, sensación de opresión al tragar, cambio de la voz, hipotiroidismo o hipertiroidismo mal controlado y nódulos detectados por ultrasonido son razones frecuentes. La historia clínica, exploración cervical y laboratorio inicial ordenan el siguiente paso diagnóstico.
La ecografía tiroidea clasifica el riesgo según características del nódulo. La punción aspiración con aguja fina (PAAF) se indica en nódulos que cumplen criterios de tamaño o sospecha. Con el resultado citológico se decide vigilancia, cirugía o conducta expectante.
La extirpación de lóbulo o de toda la glándula depende del diagnóstico, bilateralidad, tamaño del bocio y experiencia del equipo. Se comentan riesgos como lesión de nervio laríngeo recurrente e hipoparatiroidismo transitorio o permanente, y las medidas para reducirlos.
El exceso de hormona paratiroidea con hipercalcemia puede causar fatiga, depresión, litiasis renal y osteoporosis. Cuando está indicada, la paratiroidectomía busca extirpar la glándula o glándulas hiperfuncionantes; la localización preoperatoria con estudios de imagen mejora el enfoque en muchos centros.
Tras tiroidectomía total suele requerirse levotiroxina de por vida con dosificación periódica. Tras paratiroidectomía se vigila el calcio para detectar hipocalcemia postoperatoria que requiera suplementación temporal o permanente.